viernes, 4 de octubre de 2013

El secreto para adelgazar.

En mis años de infancia, aun cuando no era gordo, sentía que era un niño obeso. Mi entorno emitía señales que inconscientemente captaba y que se quedaron grabadas en mi subconsciente por muchos años. Familiares le decían a mi madre que estaba pasado de peso, en la escuela, la poca habilidad en la materia de deportes, me hizo creer que era un niño pesado físicamente.
 
Al pasar a la adolescencia, me dedique a jugar futbol  de forma regular y a pesar de que mi condición física era buena y de que mi complexión no representaba algún tipo de sobrepeso, me sentía gordo.
 
Ya en la época de la universidad deje a un lado todo tipo de actividad física, y como es común entre los estudiantes, yo también descuide mi alimentación. Mi estatura de 1.65m. y un peso de 79 kilogramos eran mis características físicas meses antes de entrar a trabajar; ya  eran señales de que la obesidad comenzaba a ser, no solo el reflejo de cómo me veía a mí mismo sino también, parte de mis características físicas.
 
La obesidad se volvió parte de mí y esto me hacía poner atención a métodos para bajar de peso. “El jabón que con solo untarlo en el abdomen bajas has 3 tallas en una semana”, “El granulado que tomándolo una vez al día bajas de 3 a 4 kilos por mes”, “el jugo brasileño o asiático que cura desde obesidad hasta fracturas de pestañas”, “la dieta de la manzana de una semana, que hace que bajes 4 kilos den 5 días” y muchos más productos y mitos que, según los medios y mis amistades, lograrían que yo bajara de peso de forma rápida y sencilla.
Durante mi estancia laboral en una institución financiera, logre acumular en 7 años, 22 kilos de más, es decir, pesaba 92 kilogramos con una estatura de 1.65 m.


En enero de 2007 llegó a mí un medicamento de un reconocido laboratorio, el cual, utilizaba como publicidad la siguiente pregunta:

 “¿Qué harías con unos kilitos de menos?”, eso me llamó la atención y según me informaron en la farmacia donde lo compre, bajaría de 2 a 4 kilos por mes.

Se tomaba una pastilla antes de cada alimento para supuestamente, no permitir la absorción de grasa, así se evitaba la acumulación y mi cuerpo podría usar la grasa que estaba de más, en mis pequeñas lonjitas.

Al pasar 6 meses me subí a la báscula para descubrir que la aguja indicaba un decepcionante 90  kg., es decir, solo había perdido 2 kg. en 6 meses y había gastado más de 7 mil pesos en ese entonces (700 dls.).
 
Desesperado por no obtener los resultados “mágicos” que me había prometido el medicamento, acudí con Nadia Robles Soto, nutrióloga, y me dijo:

“El medicamento que estas tomando no te va a ayudar porque es para personas que tiene obesidad mórbida, (estas a un paso), te voy a hacer un plan de alimentación y nuestra meta será bajar de 500 gramos a 1.5 kg. Cada 15 días; sí la pérdida de peso está dentro de este rango, estaremos avanzando. - Solo necesito una cosa de parte tuya – me dijo – ¡Lo que tenga que hacer Nadia! – le dije – Requiero DISCIPLINA.”

Los primeros 15 días fueron muy fuertes ya que todo se me antojaba y yo era muy desesperado porque quería ver resultados de inmediato, sin embargo me mantuve con las indicaciones de Nadia y la primera quincena perdí 800 gramos. Estaba en el rango (pequeñas Metas alcanzables).

Eso me produjo un sentimiento de querer bajar más y para la siguiente quincena fui más disciplinado y era muy emociónate llegar cada quincena y sumar, 1 kilo, 1.2 kilos, 500 gramos etc. Para octubre de 2007, yo pesaba 76 kilos y se notaba (Cumplimiento de metas de forma constante).
 
Los que me conocieron gordo se sorprendían al verme más delgado y me preguntaban, ¿Qué te hiciste? O afirmaban, ¡te ves muy bien, que guapo!, volviéndose frases regulares a donde llegaba y siendo el combustible para seguir adelante (input motivacional).

En el 2008 decidí dejar de fumar y comenzar a hacer ejercicio (acción); Nadia partió a Alemania para alcanzar sus sueños, pero yo adquirí un nuevo valor que comencé a aplicar en muchos aspectos de mi vida: me volví disciplinado (automotivación).

Hoy en día tengo un peso aproximado de 67 kg., hago ejercicio, deje fumar  (habito con el que consumía mínimo 7 cigarros por día) y sobre todo no tengo rebote porque adquirí un nuevo habito de alimentación.

Este es el secreto para bajar de peso, ser disciplinado; al ser disciplinado los hábitos cambian.  Cuando la gente quiere bajar de peso en 15 días o un mes, aunque consuma productos que supuestamente son muy efectivos, no lo lograrán porque están tratando de cambiar solo la forma y olvidando que para que el cambio sea efectivo debe originarse en el fondo.

Estamos invadidos y saturados de mensajes que nos hacen pensar que todo es rápido, que todo es instantáneo y sobre todo, que no debemos poner mucho esfuerzo para lograr tal o cual cosa.

Los cambios se pueden lograr, en el ejemplo que comparto, fue una labor diaria, una lucha interna contra mis malos hábitos y logre cambiarlos ejerciendo la disciplina (mentalidad y acción).

Si aplicamos la disciplina en cualquier ámbito de nuestra vida, podemos lograr grandes cosas,
¿Qué te gustaría cambiar en tu vida? La medicina es … Disciplina.  
   




1 comentario:

  1. TIENES MUCHA RAZÓN!!! FELICIDADES POR TU CAMBIO ES EXTRAORDINARIO!!! UN VERDADERO EJEMPLO A SEGUIR, DESGRACIADAMENTE HAY MUCHAS PERSONAS ALLÁ AFUERA QUE LES IMPORTA POCO SU VIDA Y NO TIENEN LA DISCIPLINA PARA HACER LAS COSAS NECESARIAS PARA ESTAR BIEN, SENTIRSE MEJOR Y VIVIR LA VIDA DE UNA FORMA DISTINTA.

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